Con el iPad por bandera

El anuncio de lanzamiento por parte de Rupert Murdoch de una publicación diaria, “The Daily”, en exclusiva para el iPad ha desatado todo tipo de análisis sobre el tema.

Según la noticia, el dimensionamiento del proyecto es de unos cien empleados y treinta millones de dólares, para un producto que se ofrecería al público a cambio de un precio de unos cuatro dólares mensuales.

image

La idea de llevar el iPad por bandera como solución a los problemas de los medios resulta lógicamente atractiva a éstos: aparentemente, hablamos de una traslación de habilidades preexistentes a un nuevo soporte, de una adaptación del desarrollo de contenidos que no deja de tener su complejidad, pero para la cual los medios convencionales no estarían necesariamente mal preparados.

El iPad, en ese sentido, se presenta como una solución de primer nivel: el parque instalado es ya de unos diez millones de dispositivos, con perspectivas de alcanzar los veinticinco millones en alrededor de un año y los doscientos millones en 2014 si incluimos toda la categoría, con un sesgo en el público objetivo que apunta a un poder adquisitivo superior a la media y una inclinación a pagar ya desarrollada, y con un mercado de aplicaciones muy desarrollado y dinámico que incluye la posibilidad de suscribirse o de comprar desde cualquiera de ellas. Un segmento indudablemente interesante al que atacar con un producto de este tipo, y que mantiene la baza abierta de dirigirse hacia otras tabletas de otras marcas que consigan esquemas de monetización eficientes. Cambiando la filosofía de publicidad para dejar de vender únicamente espacio y de molestar de manera vocacional a sus usuarios, los medios podrían incluso aprovechar gran parte de sus equipos y esquemas al nuevo entorno.

¿Podrían llegar a salir los números? La aventura dice aspirar a obtener medio millón de suscriptores en cinco años: en función del tamaño del parque, el número no parece descabellado, aunque para llegar a él sea preciso pasar por la aduana del Sr. Jobs y aceptar todas sus condiciones. Por otro lado, el producto final está lejos de la filosofía de la web, prácticamente “al margen de ella”: es una aplicación cerrada, no enlazable y, por tanto, de difícil viralización social, aunque dada la experiencia del WSJ, podrían incorporarse esquemas semiabiertos al enlace o disponibles a motores de búsqueda.

La experiencia de Murdoch se apoya en otras publicaciones, y no va a ser obviamente única: en España están apareciendo iniciativas de filosofía similar. El ecosistema iPad, en fuerte crecimiento, tiene todavía mucho que decir. No será “la tabla de salvación” de los medios si estos insisten en repetir los errores habituales, pero con un esquema de precios adecuado y una adecuada redefinición de la publicidad, podría llegar a suponer un espacio con un desarrollo más que razonable. Y sin duda, con más atractivo tanto en costes como en perspectivas de futuro que el vetusto papel.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s